En el post de hoy, os traemos el Masaje Neurosedante como una buena opción para desengancharse de la rutina y comenzar el fin de semana con las pilas cargadas y llenos de energía.



¿Qué es el Masaje Neurosedante?

Es una técnica relajante y sedativa que se basa en  maniobras lentas y suaves sin ejercer demasiada presión. Su objetivo es conseguir una relajación profunda.

Comenzamos el masaje con movimientos cortos y pausados, transcurridos unos minutos, realizamos movimientos más largos y con mayor intensidad para conseguir producir un calor placentero y  con ello, la sedación.

Combinación con otras terapias

Es interesante combinara el Masaje Neurosedante con otro tipo de terapia como puede ser la aromaterapia o la músicoterapia.



Podemos ambientar la cabina con un aceite esencial, como puede ser Lavanda. El aceite de Lavanda tiene múltiples beneficios,  por su olor relajante, le hace un excelente tónico para los nervios, por lo tanto, ayuda en el tratamiento de las migrañas, dolores de cabeza, la ansiedad, depresión, tensión nerviosa y el estrés emocional.
Ayuda a conciliar el sueño. Es un remedio que se recomienda a menudo para el insomnio. Alivio del dolor, ayuda a aliviar dolores musculares, reumatismo, esguinces, dolor de espalda y lumbago. Los masajes con aceite de lavanda proporcionan un alivio del dolor en las articulaciones. Utilizamos este mismo aceite durante todo el masaje, echando unas gotitas por el cuerpo. 


El Masaje Neurosedante puede incorporar la música como elemento de relajación consciente en donde el masajista deberá conectar con ella y con el cuerpo del paciente.  La música puede ser simplemente escuchada como fondo en un masaje o como mecanismo operativo a una respuesta física y psíquica producida por la escucha y el tacto.


Auto-masaje

Podemos combinar las visitas al masajista con auto-masajes en casa. Con un masaje facial y cuello podemos conseguir complementar el tratamiento.

  1. Comenzamos realizando respiraciones profundas, para intentar conseguir la mayor relajación y concentración posible.
  2. Realizamos masajes en la parte anterior y laterial del cuello, sin ejercer demasiada presión y seguidamente con la parte posterior del cuello.
  3. Continuamos con masaje facial, de forma ascendente.
  4. Terminamos con la zona craneal, con pequeños movimientos rotatorios.